Si estás evaluando instalar paneles solares en tu casa o negocio, tarde o temprano vas a escuchar la palabra interconexión. Es el trámite que permite que tu sistema fotovoltaico trabaje conectado a la red de CFE y que la energía que te sobra se te acredite en el recibo. Sin ese trámite, tienes paneles pero no el esquema que hace que la inversión tenga sentido.
Esta guía explica, en orden, cómo funciona el proceso en México y qué papel juega cada parte.
Qué es la interconexión y por qué la necesitas
Un sistema solar residencial o comercial típico no se desconecta de CFE: sigue tomando energía de la red cuando los paneles no producen lo suficiente (de noche, días nublados) y entrega a la red lo que genera de más durante el día.
Para que ese intercambio se mida y se te reconozca, CFE instala un medidor bidireccional, que cuenta por separado la energía que consumes y la que inyectas. El saldo neto es lo que se refleja en tu recibo. A este esquema se le conoce como medición neta (net metering) para sistemas de pequeña escala.
La interconexión es el contrato y el conjunto de requisitos técnicos que hacen posible todo lo anterior.
Las etapas del trámite
1. Dimensionamiento y proyecto
Antes de cualquier papel, se define el tamaño del sistema a partir de tu consumo histórico (los kWh de tus recibos) y del espacio disponible en el techo. De aquí sale la potencia en kWp, el número de paneles y el inversor.
Para sistemas en baja tensión de pequeña escala el proceso es más ágil; a mayor capacidad o en media tensión, los requisitos y los tiempos aumentan.
2. Solicitud de interconexión
Se presenta la solicitud ante CFE con los datos del inmueble, el titular del servicio y las especificaciones técnicas del equipo (fichas de paneles e inversores, diagrama del sistema). El inversor debe cumplir las normas aplicables de conexión a red y contar con protecciones anti-isla, que desconectan el sistema si la red se cae.
3. Revisión y, en su caso, inspección
CFE revisa la documentación. Según el tipo y tamaño del proyecto puede realizarse una inspección física de la instalación para verificar que cumple con la normativa (NOM-001-SEDE) y con los requisitos de seguridad.
4. Firma del contrato de interconexión
Con la revisión aprobada, se firma el contrato de interconexión en la modalidad que corresponda a tu sistema. Este contrato sustituye o complementa tu contrato de suministro actual.
5. Cambio de medidor
CFE reemplaza tu medidor tradicional por el medidor bidireccional. A partir de ese momento el recibo empieza a reflejar la energía neta.
6. Puesta en marcha y monitoreo
El sistema se energiza formalmente. Si tu instalación incluye monitoreo (recomendable), puedes ver la generación en tiempo real y detectar cualquier caída de rendimiento.
Cuánto tarda
Los tiempos varían por región, por la carga de trabajo de la oficina de CFE que te corresponde y por el tipo de proyecto. La parte que sí controla el instalador —ingeniería, montaje y expediente completo— suele resolverse en pocos días; el resto depende de los tiempos de revisión y de cambio de medidor de CFE.
Lo importante: el trámite corre en paralelo a la instalación, no después. Un proyecto bien llevado entrega el expediente completo desde el inicio para no acumular demoras.
Qué revisar antes de contratar
- Que el instalador haga el trámite por ti y te entregue copia del contrato de interconexión.
- Que el equipo sea de marcas con respaldo y refacciones en México.
- Que la instalación se ejecute bajo NOM-001-SEDE y, si aplica, con la documentación para verificación (UVIE).
- Que te entreguen garantías por escrito, tanto del equipo como de la instalación.
¿Quieres saber qué tamaño de sistema necesita tu inmueble y cómo quedaría tu recibo con medición neta? Usa el cotizador solar para un estimado rápido, o escríbenos para una visita técnica sin costo.